La Lactancia Materna como Método Anticonceptivo: ¿Un Método Confiable?

La Lactancia Materna como Método Anticonceptivo: ¿Un Método Confiable?

La lactancia quizás sea el esfuerzo metabólicamente más exigente que un cuerpo humano pueda emprender. Para producir entre 750-1000 ml (25-34 onzas) de leche se requieren de 500-600 calorías adicionales al día, y este consumo debe mantenerse durante meses. Parte de la energía para la producción de leche proviene de las reservas de grasa, pero la mayoría proviene de los alimentos consumidos ese día.
Dado que el embarazo también requiere una considerable demanda metabólica, resulta fundamental contar con un método anticonceptivo durante la lactancia que permita dirigir todos los recursos disponibles hacia la nutrición del bebé.
Cuando un bebé se alimenta del pecho, la succión envía señales al hipotálamo, interrumpiendo los pulsos de la GnRH (una hormona producida en el hipotálamo que estimula la liberación de hormonas gonadotropinas en la glándula pituitaria), y esto tiene un profundo efecto sobre la LH (una hormona gonadotropina producida por la glándula pituitaria que desencadena la ovulación y regula la función del cuerpo lúteo en los ovarios), lo que afecta el desarrollo de los folículos y previene la ovulación.


La lactancia materna no solo es una forma natural y nutritiva de alimentar a un bebé, sino que también ha sido reconocida como un método anticonceptivo en ciertas circunstancias. Esta práctica, conocida como el Método de Amenorrea de la Lactancia (MELA), se basa en la suposición de que la lactancia exclusiva y frecuente puede suprimir la ovulación, lo que hace que sea menos probable que una mujer quede embarazada durante el periodo posparto. Sin embargo, ¿es realmente confiable esta forma de control de la natalidad? Vamos a explorar más a fondo este tema.

¿Cómo funciona?

El MELA se basa en tres pilares fundamentales:


1. Lactancia exclusiva: Para que este método funcione como anticonceptivo, la madre debe alimentar exclusivamente a su bebé con leche materna. Esto significa que el bebé no consume ningún otro líquido o sólido, ni siquiera agua, y es amamantado a demanda, día y noche.

2. Frecuencia de la alimentación: La lactancia debe ser frecuente, es decir, el bebé debe ser alimentado cada vez que muestre signos de hambre, lo que puede resultar en alimentaciones frecuentes durante el día y la noche.

3. Ausencia de sangrado: La madre no debe haber experimentado aún la reaparición de su menstruación después del parto. La supresión de la ovulación está estrechamente relacionada con la ausencia de la menstruación, aunque es importante tener en cuenta que la ovulación puede ocurrir antes de que la menstruación se reanude.

¿Es confiable?

Las mujeres que siguen estrictamente los tres pilares del MELA pueden esperar una probabilidad de embarazo del 1 al 2% durante los primeros seis meses después del parto. Lamentablemente, el sacaleches no es un sustituto de la succión requerida para que este sistema funcione. En un estudio se incluyó el uso de sacaleches y la probabilidad de embarazo subió al 5% en los primeros 6 meses.

Existen otros factores que pueden afectar su eficacia:

- La lactancia no siempre suprime la ovulación: Aunque la lactancia exclusiva puede suprimir la ovulación en muchas mujeres, no es un método infalible. La ovulación puede ocurrir antes de que la menstruación se reanude, lo que significa que una mujer podría quedar embarazada incluso antes de darse cuenta de que ha vuelto a ovular.

- El bebé puede necesitar alimentación complementaria antes de los seis meses: A medida que el bebé crece, es posible que necesite comenzar a consumir alimentos sólidos o líquidos además de la leche materna antes de los seis meses. Esto puede reducir la frecuencia y la exclusividad de la lactancia, lo que disminuye la efectividad del método anticonceptivo.

- La variabilidad individual: La capacidad de la lactancia materna para suprimir la ovulación puede variar de una mujer a otra y puede verse afectada por factores como la frecuencia de la alimentación, la duración de las sesiones de lactancia, la intensidad de la succión del bebé y otros factores hormonales y de estilo de vida.

¿Qué precauciones se deben tomar?

Dado que el MELA no es un método anticonceptivo completamente confiable, especialmente a largo plazo, es importante que las parejas que deseen evitar un embarazo utilicen métodos anticonceptivos adicionales si no desean concebir. Algunas precauciones que se pueden tomar incluyen:

- Consulta médica: Habla con un profesional de la salud para discutir qué método anticonceptivo sería más adecuado para ti y tu pareja, teniendo en cuenta tu historial médico, preferencias personales y circunstancias individuales.

- Educación continua: Aprende sobre tu ciclo menstrual y los signos de fertilidad para poder tomar decisiones informadas sobre tu salud sexual y reproductiva.

- Comunicación abierta: Habla abiertamente con tu pareja sobre tus preocupaciones y deseos en cuanto a la planificación familiar para asegurarte de estar en la misma página.

Si bien la lactancia materna puede ofrecer cierta protección contra el embarazo durante los primeros meses después del parto, no debe confiarse únicamente en este método como anticonceptivo. Es importante entender sus limitaciones y tomar precauciones adicionales si se desea evitar un embarazo no deseado. Consulta siempre a un profesional de la salud para obtener orientación personalizada sobre la planificación familiar y el uso de métodos anticonceptivos.
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